Huevos rellenos de aguacate y surimi

La receta de hoy no puede ser más sencilla, sabrosa y fácil de hacer. Los huevos rellenos sigue siendo una opción saludable si los huevos son buenos y el relleno es el adecuado. Mi madre lo hacía con atún, tomate frito y foie-gras, pero yo ahora los hago con aguacate y me encantan. Es de los platos más rápidos que conozco, mientras cocemos los huevos, cortamos el resto de ingredientes, hacemos la mahonesa y ya está. Éstos están rellenos de surimi, qué duda cabe que si se le pone salmón ahumado o langostinos estará mucho mejor pero te presento la forma más económica de hacer un plato rico y muy saludable.
Ingredientes:
  • 4 huevos
  • Un aguacate
  • 100 gr de surimi
  • Media cebollita
  • Un poco de cilantro
  • Sal
  • Mahonesa

 

Preparación:
 
Cocer los huevos en agua hirviendo durante diez minutos. Una vez cocidos, pelarlos y partirlos por la mitad. Esperar que se enfríen.
Hacer la mahonesa de la manera habitual. Picar la cebolla, el aguacate y el cilantro. Mezclarlo con el surimi y algunas yemas de los huevos ya cocidos.
Rellenar los huevos y cubrirlos de mahonesa.

 

 

 

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Risotto de salmón y gambones



Hoy vamos a preparar un delicioso risotto con salmón y gambones. Por supuesto que los gambones pueden sustituirse por langostinos o gambas, claro. Es muy fácil de preparar y es realmente sabroso.  

Ingredientes:
  • 350 gr de salmón fresco
  • 200 gr de gambones 
  • Una cebolla fresca grande
  • Dos dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un vasito de vino blanco
  • 300 gr de arroz bomba
  • sal y pimienta
  • Un poco de nata
  • Queso tipo parmesano



Para el caldo de pescado:

  • La cabeza del salmón y espinas
  • Las cabezas de los gambones
  • Una cebolla pequeña
  • Un puerro
  • Perejil
  • Dos zanahorias
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

Preparación:
              
En primer lugar hacemos el caldo de pescado, ponemos en una olla las verduras lavadas y peladas junto con las cabezas del pescado y del marisco. Dejamos que hierva unos veinte minutos. Colamos y reservamos.


Cubrimos el suelo de una olla o cacerola con aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla fresca, a continuación le añadimos el ajo picado y la sal, rehogamos bien. Echamos el arroz y ya no dejamos de removerlo. Vertemos el vasito de vino blanco y cuando se evapore, echamos el primer cazo de caldo de pescado. Sin dejar de remover el arroz, vamos añadiendo el caldo poco a poco, con fuego medio.

A los quince minutos echamos el salmón y los gambones, removemos y echamos el último cazo de caldo para que se cueza el pescado. 

Echamos un poco de nata líquida y al servir, espolvoreamos un poco de queso tipo parmesano. 

Bizcocho de persimon y kéfir

Hoy os traigo un bizcocho muy otoñal, cargadito de beneficios para nuestra salud con persimon y kéfir.  Desde hace tiempo tengo en casa nódulos de kéfir a los que alimento con leche y me dan un delicioso aporte de flora bacteriana entre otras muchas propiedades. Si no tienes (o no quieres utilizar) kéfir puedes sustituirlo por un yogurt natural, te saldrá igual de bueno. En cuanto al persimon debo de deciros que le da al bizcocho una jugosidad exquisita. Lo he endulzado con miel, está elaborado con harina integral y con harina de fuerza ecológica, merece la pena por su sabor y sus nutrientes. Si prefieres utilizar azúcar y harina de repostería puedes hacerlo pero así es mucho más saludable y delicioso, podrás comerlo sin remordimientos. 
Los nódulos de kéfir
Ingredientes:

  • 125 ml. de kéfir (o un yogurt natural)
  • 3 huevos grandes o 4 pequeños
  • 100 ml. de miel
  • 125 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Ralladura de un limón
  • Un persimon rallado o troceado
  • 125 gr de harina de fuerza
  • 125 gr de harina integral de trigo
  • Un sobre de levadura
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • Canela molida

Persimon rallado 
Elaboración:

Montamos las claras a punto de nieve, cuando están bien tersas vamos añadiendo poco a poco el resto de ingredientes con mucho cuidado para que no se baje la masa: las yemas, la miel, el aceite, la ralladura de limón, etc. Lo último que le incorporamos es la harina con la levadura. Engrasamos un molde y lo espolvoreamos con harina. Lo introducimos en el horno precalentado a 180 grados durante 35 a 40 minutos.
Lo desmoldamos en frío y ya podemos comerlo o cubrirlo con un poco de chocolate y de rodajas de persimon confitadas (hervidas con agua y miel).

Confitando el persimon con agua y miel

Pan integral de trigo con espinacas

Hoy vamos a hacer un pan de espinacas. Es un pan con mucha fibra y sabor. Está muy bueno en tostadas con un poco de queso y salmón o con tomate, aguacate, aceite, por ejemplo, tiene un sinfín de posibilidades, ideal para desayunos o cenas muy nutritivas. 
Ingredientes:
  • 200 ml de leche (puede sustituirse por agua o alguna leche vegetal)
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 300 gr de espinacas
  • 15 gr de levadura fresca
  • 100 gr. de masa madre (opcional)
  • 1 cucharada de sal
  • 100 gr de harina de fuerza
  • 400 gr de harina integral de trigo (500 gr si no le pones masa madre)

Preparación:

En primer lugar ponemos la mitad de la leche en una batidora y vamos añadiendo las hojas de espinacas poco a poco hasta batirlo todo. En la otra mitad de la leche disolvemos la levadura fresca.
Este pan lo he amasado en la Panificadora Lidl, de la manera habitual, poniendo primero los ingredientes líquidos y por último la harina.
Después lo he puesto en un molde y lo he metido en el horno precalentado, lo he puesto 15 minutos a 220 grados y unos 30-35 minutos a 180 grados.
Se puede hacer todo el proceso en una panificadora o bien hacerlo a mano. Lo importante es, como siempre que hacemos pan casero, darle tiempo para que la harina leve lo necesario y tengamos una miga y un pan fantástico.
Si quieres un mayor aporte de fibra, puedes añadir un poco de salvado, semillas o avena. 

Bizcocho de membrillo

Me encanta hacer bizcochos pero desde que descubrí que ponerle alguna fruta le aportaba mucho más jugosidad y sabor, no he dejado de probar con diferentes frutos.
Ahora que estamos en pleno otoño, vamos a hacer un bizcocho con membrillo, vais a comprobar como un simple bizcocho se vuelve una delicia. Eso sí, si vais a elaborarlo que sea pronto, antes de que desaparezcan del mercado, pues esta fruta está solo durante esta época otoñal.
Ingredientes:
  • Tres huevos (cuatro si son pequeños)
  • Un yogurt natural
  • Una medida de yogurt de aceite de oliva
  • Dos medidas de yogurt de panela (azúcar integral de caña) o una medida de miel
  • Dos medidas de yogurt de harina  integral
  • Una medida de yogurt de harina blanca
  • La ralladura de un limón
  • Canela en polvo
  • 1 sobre de levadura
  • 1 membrillo

Preparación:

En primer lugar separamos las claras de las yemas de los huevos. En un bol, montamos las claras a punto de nieve, le añadimos las yemas, luego el azúcar, la canela, también el limón y el membrillo rallado. Con mucho cuidado para que no se baje la mezcla, vamos incorporando poco a poco, el yogurt, el aceite y la harina con la levadura. 

Echamos la masa del bizcocho en un molde engrasado con mantequilla o aceite, cubierto con un poco de harina para que no se pegue. Espolvoreamos por encima con un poco de canela y azúcar y lo metemos en el horno (precalentado) a unos 180 grados durante unos cuarenta minutos.

Lo sacamos del horno y dejamos que se enfríe un poco.

Espero que os guste. Está riquísimo, una verdadera delicia. Espero que os animéis a hacerlo. ¡Ya me contaréis!

Crema de calabaza, lentejas rojas y cúrcuma

Seguro que a estas alturas ya haces muy bien las cremas de verduras y, concretamente, la de calabaza te sale “de categoría”. Pero hoy quiero sorprenderte con esta magnífica receta de crema de calabaza, a la que le vamos a añadir lentejas rojas y cúrcuma. Se hace en poco tiempo, es de fácil elaboración, muy nutritiva, de escaso nivel calórico y está buenísima.  ¿qué más necesitas para contar con ella en tu menú semanal? Además, si hay niños (o mayores, como en mi caso) que se niegan a tomar legumbres, al estar en puré no lo notarán pero… ahí lo llevan. 

Ingredientes:
  • ·         600 gr. de calabaza
  • ·         3 zanahorias
  • ·         50 gr. de lentejas rojas
  • ·         Un puerro
  • ·         Una cebollita fresca
  • ·         Un apio
  • ·         Sal, pimienta
  • ·         Un trozo de cúrcuma fresca rallada o una cucharadita de cúrcuma en polvo
  • ·         Un pizca de Garam Masala (opcional)

Preparación:
En primer lugar pelamos y troceamos las verduras. A la calabaza hay que quitarle bien no solo las pipas sino también los hilillos; mejor cortarla en dados no muy grandes.
La rehogamos en la olla, en primer lugar, y a continuación, le añadimos el puerro,  la cebolla, la zanahoria y el apio, así como las especias. Cuando pasen unos minutos, echamos las lentejas rojas y lo cubrimos todo con agua (o un caldo de pollo o de verduras si prefieres).

En veinte minutos de cocción ya estará lista, solo tienes que batirla y servir con unas pipas de calabaza, unas nueces o un poco de queso laminado.

Mi amiga Rocío, de Alhacena  me recomendó que le echara garam masala, una mezcla de especias muy empleada en la comida india, y francamente, está buenísima. ¡Te animo a probarla! ¿Y tú, cómo haces la crema de calabaza? Comparte aquí tu receta. 

Kale aliñada



Seguro que has oído hablar de la `Kale´, una verdura que parece ahora estar de moda, aquí siempre la hemos conocido como col rizada o incluso berza. Los nutricionistas dicen que tienen abundantes nutrientes: hierro, calcio, ácido fólico, magnesio, fósforo, potasio, cobre, manganeso, vitaminas A, C, K, bajo en grasas saturadas y en colesterol, etc, etc. Merece la pena probarla no solo por sus propiedades, sino también por su sabor, además sale a buen precio.
La receta que traigo aquí es muy fácil pero es tan sabrosa y rápida de hacer que merece la pena difundirla. Puede servir de guarnición o de excelente entrante.
Ingredientes:
Una Kale o col rizada
Dos dientes de ajo
El zumo de un limón
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Semillas de sésamo
Elaboración:
La kale, o col rizada, la vamos a hervir unos veinte minutos en una olla con un poco de sal. Pinchamos los tallos para comprobar si están tiernos y escurrimos.
Una vez escurrida, la dejamos que se enfríe y procedemos aliñarla con el ajo fileteado, zumo de limón, sal y aceite de oliva. Espolvoreamos el sésamo y lista para disfrutar.

Palmeritas de hojaldre con chocolate, avellanas y jengibre


Esta receta de palmeritas de chocolate, avellanas y jengibre no es que esté buena, que lo está, sino que es buena: No tiene crema de chocolate industrial, por tanto, no contiene  ni el denostado aceite de palma ni está atiborrada de azúcar. El único aceite que posee es aceite de oliva virgen extra; de  azúcar lleva el que trae la masa de hojaldre; avellanas, las que quieras  y jegibre, al gusto. Deliciosa, muy fácil y saludable.

Ingredientes:

·         Una lámina de masa de hojaldre fresca

·         Una tableta de chocolate negro

·         Avellanas enteras

·         Aceite de oliva virgen extra

·         Jengibre en polvo

Preparación:
Dejamos la lámina de masa de hojaldre a temperatura ambiente unos quince minutos, así al desenrollarla no se partirá. Mientras tanto en un cazo, que calentaremos al baño María, ponemos la tableta de chocolate negro en trozos, un poco de aceite de oliva virgen y espolvoreamos el jengibre. Yo he añadido

algo de canela. Reservamos. 

Con un cuchillo troceamos las avellanas. 

Cuando la masa de hojaldre esté lista, extendemos el chocolate de manera uniforme.

Espolvoreamos las avellanas picadas. 

Comenzamos a enrollar el hojaldre desde un extremo y desde el otro, hasta que se encuentren en el centro de la lámina. 

Lo metemos en el frigorífico unos quince minutos, pues cuando esté duro se podrá cortar mejor.
Calentamos el horno a unos 200 grados y ponemos papel de hornear en una bandeja.
Cortamos las palmeritas y las vamos colocando en la bandeja para el horno. 

Horneamos de 20 a 25 minutos, cuando estén doraditas las sacamos y esperamos con paciencia que se enfríen para doder disfrutar  de estas deliciosas palmeritas de chocolate con avellanas y jengibre.

Cómo hacer tu propia leche de avena


Antes iba una al médico y  te quitaba el alcohol, el tabaco o la panceta, ahora, para asombro de nuestras abuelas, te quitan la leche. Los tiempos cambian,  las despensas también.  Bien sea por prescripción médica, intolerancia, por veganismo o por gusto, cada vez hay más alternativas a la leche de vaca tradicional, son las (mal llamadas) leches vegetales.
Hoy te propongo hacer tu propia “leche” de avena, es muy fácil de elaborar, deliciosa, barata… además  tiene muchos beneficios para nuestro organismo: alto contenido en fibra, proteínas, calcio, hierro, fósforo, vitaminas del grupo B, aminoácidos esenciales, etc.
Ingredientes:
·         1 litro de agua mineral
  • 150 gramos de copos de avena
  • Una pizca de sal
  • Una cucharadita de aceite de oliva
  • Esencia de vainilla o canela (opcional)
En primer lugar, ponemos la avena en una fuente o planto hondo y la cubrimos con agua del grifo
La dejamos en remojo de diez a doce horas.  Colamos la avena. 
Una vez esté bien escurrida la echamos en un recipiente y la batimos con el resto de ingredientes  unos dos minutos.
Dejamos reposar una hora. Con un colador de tela, tamizamos la mezcla  y ya tienes tu “leche” de avena. 
 La ponemos en un recipiente de cristal y ya la podemos tomar o guardar en la nevera.